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miércoles, 24 de agosto de 2011

MUJER CEIBA

MUJER CEIBA UN RECLAMO A LA NATURALEZA




"La Mujer Ceiba", obra inaugurada en 1998 siendo gobernador, Roberto Madrazo Pintado.

En el relato del mismo autor en el libro titulado de la misma forma "Mujer Ceiba" señala que esta obra maestra nació sin duda como parte de un reclamo ecológico, es por eso que esta obra ha sido seguramente la más controvertida en la historia de Tabasco. 

Tiene una altura de 8 metros - relata el autor- "Como tabasqueño, nací y me crié rodeado de ríos y ceibas, mi padre fue como un gran árbol de Ceiba que me enseñó a trabajar, y a no darme nunca por vencido, mi madre me enseñó a amar al Creador, a mis semejantes y a la naturaleza, la luz y el color en los días de sol y a disfrutar los de lluvia. Una mañana a orillas del camino vi tres gigantescas ceibas y limitando el paisaje muchos árboles de macuilís a punto de florear. Poco después regresé al lugar pero, los árboles sagrados de los mayas: ¡NO ESTABAN...! LOS HABÍAN CORTADO PARA HACER RELLENO DE TRIPLAY EN LA FÁBRICA DE PALENQUE". 

Prosigue "Las flores de los macuilises que los rodeaban, por primera vez me parecieron tristes. Fue tanto mi enojo, mi indignación y mi tristeza ante esta agresión a la ecología, que en el momento me propuse mostrar un reclamo ecológico. Mientras pensaba cómo hacerlo, tomé fotos de las raíces que aún derramaban su sangre hecha savia, imaginé su inexistente tronco transformado en un bello y frondoso cuerpo de mujer girando con ansias de crecer hasta llegar a acariciar las nubes y su sufrimiento y el mío (que debería ser el de todos) lo simbolicé presentándola decapitada y sin brazos, por eso en la placa sólo se lee: MUJER CEIBA UN RECLAMO ECOLÓGICO EL ÁRBOL SAGRADO DE LOS MAYAS TRANSFORMADO EN UNA BELLA MUJER QUE LA TALA INMODERADA DECAPITA Y MUTILA".

Fue así como nació esta obra que embellece sin duda alguna la Laguna de las Ilusiones, con su majestuosa pose y sobre todo viendo esa simbiosis entre árbol y mujer que bien plasmó el artista tabasqueño con sus manos.

Al hablar un poco sobre el escultor tabasqueño da a conocer en su libro que nació en un espacio rodeado de agua y ceibas. Pinta desde niño. Se graduó de arquitecto en la U.N.A.M., años después realizando fotografía artística profesional logra primeros lugares en concursos nacionales y méritos a nivel internacional, ha realizado más de 100 exposiciones individuales en los más prestigiados museos nacionales y dos en el extranjero.

Con fuerza y armonía en las formas, el artista ha esculpido temas muy tabasqueños, como "Usumacinta", "Carlos Pellicer Cámara", "Grijalva" y "Mujer Ceiba", esta última es un grito, un reclamo ecológico. El artista nos dice: "las raíces heridas aún chorreando su sangre hecha savia, y posteriormente con ellas formé escultóricamente una sola raíz; el tronco inexistente lo transformé en un bello y frondoso cuerpo de mujer, girando con ansias de crecer hasta llegar a acariciar las nubes, y su sufrimiento, y el mío.

http://www.oem.com.mx/elheraldodetabasco/notas/n1984141.htm

miércoles, 2 de marzo de 2011

COSAS DEL AMOR



Todos estamos de acuerdo en que el amor no se mide; también sabemos que puede ser expresado de muchas maneras,  pero debemos de aceptar que también puede acabarse si no existe una reciprocidad, un alimento continuo y equitativo.

Acerca del amor se ha escrito mucho y hoy quiero compartir contigo algunas apreciaciones de lo que en mi particular punto de vista considero que es el verdadero amor entre dos seres que comparten su tiempo y espacio.

No cabe duda que es verdad cuando decimos que el amor cura,  reconforta, vigoriza y nos llena de vida. Que cuando amamos vemos todo  diferente,  y soportamos con más entereza las tragedias y reveces que nos da la vida.

Sin embargo, es muy fácil confundir el verdadero amor con otras manifestaciones emotivas que nada tienen que ver con este sublime sentimiento. Nuestra mente tiende a sobrevalorar a las personas que decimos querer y  las soportamos de más,  por tratar de conservarlas cerca de nosotros porque pensamos que son pilares fundamentales en nuestras vidas.

Me he cuestionado a veces hasta qué grado tenemos que dar amor. La Madre Teresa de Calcuta,  decía que cuando se trata de dar, hay que dar hasta que duela. Pero me imagino que esta santa mujer se refería a las cosas materiales, porque ¿dar amor hasta que duela? No niego que en ocasiones el amor duele y a veces mucho, pero es  importante reconocer que existen límites afectivos,  esos límites que por salud es bueno identificar para decir en caso necesario un ¡ya basta! Cuando ambas personas están en sus cinco sentidos, con la capacidad de expresar,   la constante comunicación y la reciprocidad constituyen factores claves para que la flama del amor continúe viva.

En la relación de pareja, el amor completo que incluye pasión (eros), amistad (philia) y ternura (ágape), no llega de improviso.  Va creciendo poco a poco y siempre existe la voluntad de amar  o no amar, aunque a veces el corazón se aferre y confunda a la razón volviéndose exigencia: “Te amo y espero lo mismo de ti, probablemente no de la misma forma, pero sí espero algo de ti”.

El amor no se expresa ni se mide con actos de culto al sacrificio, a la abnegación,  con formas de pensar  como: “Vivo por ti…” “Mi felicidad es tu felicidad…” o peor tantito, “Sin ti me muero…” o  “Si te vas, mi vida no tiene sentido…” y otras expresiones más que tú y yo hemos escuchado o, por qué no reconocerlo,  a lo mejor hasta las hemos pronunciado, y que lo único que han hecho es dañar nuestra autoestima y dignidad.


Walter Riso, en su libro “Los límites del amor” enfatiza en identificar que el verdadero amor se define en base a tu integridad, tu dignidad y felicidad. Cuidado cuando tus anhelos, ilusiones y valores pasan a segundo plano por agradar a la susodicha o susodicho en cuestión.

Comparto algunas de las características que hay que considerar cuando se trata de amar a alguien o de ser amado por alguien.

1.-  Te demuestran que te quieren. Si te quieren te lo demuestran de alguna manera: Te lo expresan con palabras, con hechos, con detalles,  con miradas. En el fondo,  todos podemos saber cuando este amor es recíproco. Claro que cada quien tiene su forma particular de demostrar el afecto, pero  ¿si no percibes ninguna forma? si  detectas que ese tipo  de demostraciones no es frecuente por no decir que es  nulo ¿Qué haces ahí?

Una persona honesta y con dignidad  no permanecerá con alguien a quien no ama  sólo por obtener ciertos “beneficios”, por llamarle de alguna forma a la comodidad,  incluyendo la social,  al dinero, a la compañía,  etc. Sé que  no es nada fácil renunciar a eso y menos cuando escuchamos el razonamiento de “Por mis hijos aguanto esto …” Sé que cada caso es una historia y nadie tenemos derecho a juzgar los actos de quien decide soportarlo todo “por amor”. Pero también sé que debemos recordar que Dios nos dio la vida para ser felices. Muchas veces se lucha por mantener “a la familia unida”  a un precio muy alto.

En las relaciones de noviazgo enfermizas donde los celos, la agresividad y otras patologías están presentes,  qué humillante resulta amar a quien no nos ama y escudarnos razones tan paliativas como “Yo se que ‘en el fondo’ sí me ama…” Exigir amor a quien no te quiere, es la peor de las indigencias.

2.- El verdadero amor busca tu realización.  Te ayuda a crecer como persona social y espiritualmente y también a nivel profesional. Apoya tu crecimiento en todas formas y busca que cumplas tus sueños e ideales.

Claro que existen los extremos.  Hay quienes,  que por ir en pos de un ideal profesional o de esparcimiento,  acaban con el amor al excluir a la persona amada de sus planes. No olvido la frase que en alguna ocasión escuché: “quien te ama, te hará crecer”.
CESAR LOZANO

3.-   El verdadero amor, respeta y apoya tus principios y valores.  Te aman cuando respetan tu dignidad como persona y además te valoran.   Cuando tus creencias son respetadas por el amor que te profesan y conservan tu moral,  jamás te harán sentir como  un objeto de simple satisfacción.

Es fácil confundirse en relación a lo que es el  verdadero amor. Es terrible vivir con la creencia y la esperanza de que “algún día va a cambiar” y entonces sí viviremos felices por siempre. Duele reconocer que  aquella persona a la que amamos no valore el tiempo, los afectos,  las expresiones cariñosas y los detalles. Es precisamente  cuando hay que incluir la razón ante el sentimiento.

Deseo que esa mezcla de amor, autoestima y dignidad, entre la persona a quien amas y tú, estén por siempre presentes en  tu vida

miércoles, 23 de febrero de 2011

OLVIDAR

Leemos en el "Martín Fierro", de José Hernández, un clásico de la literatura argentina, que  "saber olvidar también es tener memoria" y surge inevitable la pregunta: ¿No es una contradicción? ¿Será posible saber olvidar mientras se recuerda...? Personalmente, tengo claro que muchas, muchísimas veces, no logro olvidar algunas situaciones aunque me lo proponga.
Sé, porque me lo han dicho terapeutas, médicos, parientes y amigas, que es malo recordar las situaciones incómodas, enojosas o violentas. Sé, porque me lo han repetido, que no sirve rumiar sobre lo sucedido porque las situaciones no se disuelven como el pasto en el estómago de las vacas. Sé también que volver una y otra vez a lo que molesta a la larga hace mal porque el rencor, la rabia, el resentimiento y el mal humor enferman. Sé todo eso, y más, pero igual no logro borrar algunas imágenes que parecen estar acechando para hacerse presentes cuando menos las espero.
Observo a mis amigas y veo lo siguiente: una de ellas no logra dejar de hablar de su ex marido de quien se divorció hace... catorce años. Puedes estar hablando de comida, de ropa o de la última película, no importa, ella siempre va a lograr hablar del ex, enojada y resentida. Hice una prueba una vez: le pedí que por el resto de la noche no habláramos más de él. Volví minutos después de la cocina con unos refrescos y ya estaba de nuevo ella repitiendo su cantinela.
Otra, que no suele ser nada conflictiva, ya se ha peleado con dos amigas porque no puede olvidar dos comentarios fuera de lugar que le hicieron; nada grave, ni la ofendieron ni la insultaron. Pero ella tiene una actitud como de reina, de "a mí no me van a hablar así" y ya lleva perdidas dos amigas. ¿Cómo se hace entonces?
Dar vuelta la página
Decía Cicerón: "Olvidar no puedo lo que quiero". Sin embargo, así como aprendimos a recordar de memoria algunas poesías o las tablas de multiplicar en la escuela, hay que practicar para olvidar lo que nos hace daño. Es decir que, así como se aprende a escribir, se debe aprender a borrar. Por supuesto, esto es mucho más difícil ante una situación muy dolorosa. Nadie puede borrar una pérdida terrible, la rotura de un amor importante, un recuerdo muy traumático. Pero sí se puede educar la memoria para recordar los aspectos buenos que existieron y pensar "qué suerte tuve al tener una pareja maravillosa" en vez de quedar pegado al dolor de la pérdida. La estrategia no es dejar de recordar sino recordar de otro modo. Dar vuelta la página sabiendo que ese dolor o esa pérdida están allí pero sin dejar que nos invadan.
Evitar el resentimiento
El resentimiento nos impide madurar, avanzar y disfrutar de todo lo nuevo que aparece en nuestras vidas. Nos deja pegados a algo que ya fue y que no va a volver. Las palabras "nunca podré olvidar lo que sucedió" son la antesala del rencor y el rencor nos lleva a sentirnos víctimas, una de las peores situaciones en las que podemos estar si intentamos ser felices.
Algunas técnicas
Si bien la memoria usa un mecanismo saludable por el cual suele fijar los buenos momentos para quedarse con ellos más que con los malos, hay maneras de mejorar esta capacidad natural. Una forma es entrenarse para centrar la atención en otros objetos. Desde un libro a un trabajo, un entretenimiento o un deporte, todo sirve para distraer la mente ante el ataque de un recuerdo no deseado.
Perdonar es la mejor manera de olvidar o, mejor aún, hay que olvidar para perdonar. Lo importante es cerrar las cuentas. ¿Alguien te lastimo mucho? Perdónalo y olvídalo. Quítalo de tu vida sin sentirte culpable por eso. La capacidad de olvidar es un rasgo positivo de las personas felices y vivir "hacia adelante" es otra forma de olvidar de manera positiva. Lo de ayer ya pasó.
Según un artículo aparecido en la revista "Science" el cerebro tiene una zona que sirve para borrar los malos recuerdos y existen técnicas que pueden aplicarse guiados por profesionales. Como no recuerdo que en la escuela nos enseñaran a olvidar, una buena propuesta sería crear un curso acelerado de "Cómo dejar de rumiar y resentirse" en cuatro clases. Es una excelente idea y creo que nos inscribiríamos muchas personas que nos damos cuenta de que para ser felices es necesario algún tipo de entrenamiento específico.
¿Te cuesta olvidar las situaciones negativas?