DELIROS..ASESINO DE ABURRIMIENTOS NOCTURNOS ...UNA PAGINA PARA COMPARTIR MAS QUE LETRAS SENSACIONES
viernes, 7 de octubre de 2011
BENDITAS SEAN
BENDITAS SEAN MIS NOCHES Y MIS MADRUGADAS …BENDITA INFLUENCIA QUE EJERCEN EN M! .... DELICIOSO Y RARO INFLUJO TIENE EL SILENCIO DE LA NOCHE PARA INVITARNOS A LA MÁS PROFUNDA DE TODAS LAS REFLEXIONES….DOY RIENDA SUELTA A MIS PENSAMIENTOS..,EMOCIONES.. .. DESVARIOS Y ABSURDOS SUEÑOS..PERO TAMBIEN SON COMPLICES SECRETOS DE NUESTROS GRANDES TORMENTOS..DE AQUELLOS RECUERDOS EXHUMADOS QUE NOS VAN DOLIENDO MAS ALLA DE LA PIEL….AMO LAS NOCHES Y LAS MADRUGADAS ....AUNQUE TERMINE ABRAZADA A LA NOSTALGIA QUE ME INVADE PERSISTENTEMENTE Y ME REFUGIA EN LA OSCURIDAD SEDANTE DE LA RESIGNACION ...ANONIMO
lunes, 19 de septiembre de 2011
HUELLAS EN EL DESIERTO: Decálogo del escritor Por: Augusto Monterroso
HUELLAS EN EL DESIERTO: Decálogo del escritor Por: Augusto Monterroso: Primero. Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre. Segundo. No escribas nunca para tus contemporáneos, ni m...
sábado, 10 de septiembre de 2011
sábado, 3 de septiembre de 2011
EL FINAL LLEVA TU NOMBRE
EL FINAL LLEVA TU NOMBRE
Hace ya algún tiempo que empezó toda esta locura mía sin cordura…
Hace ya algún tiempo que la vida se me resumió en tus ojos… que nací a la orilla de ellos…
La lluvia y el viento te trajeron a mí e igual de alocado que ellos me mojaste el alma de tormentos…
Nací a la orilla de aquel vals bajo la lluvia y en aquellos pasos se encuentra la raíz de todas las torturas que me asfixian cuando te recuerdo…
A la orilla de tu vals hallé mi alma… Miré tus ojos aquella noche y me hallé reflejada por completo en ellos… Me asomé al balcón de tus pupilas y el mundo me abrió sus entrañas, me mostró todos los misterios de la vida.
Mi búsqueda se detuvo. La tierra dejó de girar. Mi sangre se congeló. El silencio lo cubrió todo y sólo quedó el tamborileo incesante y enloquecido de mi corazón.
Tú estabas a mi lado, pero, sin embargo, yo ya había volado al refugio etílico que nubló mis sentidos…yo ya me había disipado envolviendo toda la habitación, arropándote el alma para siempre.
Hace ya tiempo …talvez hace mucho …talvez hace poco …no sabria con certeza porque es difícil medir las latitudes del tiempo
No se como empezó todo esto… solo se que mi vida se me resumió en tus ojos… que nací a la orilla de ellos…Y hoy he vuelto a recordarlo.
La espera es la silla en la que me siento para tejer mis ilusiones, la esperanza es la lana con la que te fabricaré una manta de sueños para que te ovilles en ella cuando me sientas lejos y este frío recorra tus admirables miembros.
Algún día volveremos a mirarnos como lo hicimos aquella noche, envueltos en la manta cálida que fabricaré con la fuerza de mi desesperación. Y ese día sabrás que habrá muchas locas como yo compartiendo tu lecho …por horas…o eternamente ….pero talvez a nadie logres desentrañar las maravillas del mundo como sin quererlo lo hiciste para mi.
Algún día contaré las estrellas para ti y verás que su número es inferior a las veces que deseé besarte aquel día… aquella noche…..
.
Y, sin duda, las palabras son las cadenas con las que forjo los grilletes que me amarran cada vez más a ti, cada vez más a ti… No es verdad que la distancia haga el olvido, no lo es…
Las ansias que me devoran por volverte a ver son la prueba de ello.
El tiempo pasa y yo cada vez me siento más cerca de ti, aunque tu fantasma se me evapore entres los dedos…
Mientras tanto, me alimento de las hebras que quedaron en ellos de tu presencia de algodón dulce…
Algún día seremos los elegidos de los dioses… Algún día me enredaré contigo para siempre como una planta venenosa que jamás podrás arrancar de tu camino…algun dia ….quizás en otra vida….quizás en otros sueños ……
En él echaré raíces y seré para siempre la sombra bajo la cual te refugies de los despiadados rayos que emanan de las miserias del mundo. Y ese día sabrás que nadie podrá desentrañar lo mas profundo que hay en ti, yo lo se!! Y se que te cruzaste con la única mujer que talvez hubiera dado y hecho cualquier cosa por hacerte feliz
No es verdad que la distancia haga el olvido, no lo es…
Pero sí que tu silencio me congela las entrañas con sólo una bocanada de su aliento…
Sin embargo, siempre emergen tus ojos de alguna parte y yo, ciega, dejo que sean los lazarillos que conduzcan mi destino.
Algún día yo seré la causa de tus desvelos…talvez en otro cuerpo…talvez en otro
t iempo…talvez en otra vida ….pero yo estare cerca de ti!!!
Yo sere quien calme la impaciencia de tus ansias infinitas…sin que lo sepas yo sere!!
Dejame soñar que asi sera …que puedes perder?
Dejame soñar!!
Algún día el mundo cerrará sus alas y quedaremos nosotros solos perdidos en su regazo.
Y allí habrá finalizado mi vuelo…
¡He anhelado tu cuerpo..tus besos, tus caricias, tu sexo , hasta evaporarme!
¡Sí, hasta evaporarme!
Destruí todo lo bonito que me rodeaba desgarrándome las entrañas con el fórceps de tu recuerdo.
Hice de mis suspiros el altar de todas las tristezas, mientras multitudes de cuervos y búhos sobrevolaban mis atormentados pensamientos.
Volé con ellos, desplegué las alas para adentrarme en la costa del espanto, para bucear en las profundidades de un holocausto permanente. Y, así, me convertí en tu mendiga solitaria ..aquella que se arrodilló mil veces frente a la presencia fulgurante de tu recuerdo …el recuerdo de un instante que se me hizo eterno …aquí dentro..
Lo siento …lo he intentado …pero no he conseguido dejar de mezclarse con el barro de mi suelo…de mis artesanos …de mi tierra…de mis recuerdos ..
Seré tu flor caprichosa!....aunque la arrancaste de un solo tajo…..mi jardinero cruel……..has dejado que se me seque entre los dedos de tu ausencia tan prematuramente!
Por que ¡!! Dime por que?
Dime po rque no me merezco un poquito de aquella poquita felicidad que me imagine contigo…dime por que?
Desde que me dejastes a un lado ……no he sido mas que la esposa de la muerte, no fui más que la ilusión de lo que era, la ilusión reflejada en tus aguas silenciosas como una tumba.
Déjame que te susurre con mi voz fatigada quién soy ahora… porque, quizás, si te cruzaras conmigo no me reconocerías.
Déjame que te susurre con mi voz fatigada…aunque mis palabras no sean capaces de alzar siquiera el vuelo hacia el camino de perdición que tendrían que atravesar, llegando a tus oídos. Sólo déjame… quizás, ésta sea la última tinta que sollocen mis ojos…
Ahora… simplemente diré la verdad.
Yo soy nada más que una mujer frágil que quisiera convertirse en el supremo trono de la entereza, que quisiera ser el Hércules que con su fuerza arrancara de la tierra las malas raíces de tu lejana presencia.
No soy nada más que la frágil conciencia de una mujer que materializó todos sus sueños en tu ser, que se ve sobrepasada por ellos…Porque sólo sabe soñar, recordar, escribir… Porque escribir es todo a la vez: es recordarte, es soñarte…
Es recordar que lo único que hago es soñar. Y, así, mi alma inconstante y atormentada sólo ha encontrado una actividad que repite mecánicamente, de forma sorprendentemente regular: escribir, escribir, escribir…tratando de encontrarte en cada párrafo en cada línea en cada hoja suelta de este libro con una historia con principio y sin final……donde el the end lleva tu nombre………
ANONIMO
viernes, 2 de septiembre de 2011
CIUDAD INSOMNE
HOY EN LA MADRUGADA ..MIENTRAS LEIA UN ANALISIS DE UNA PELICULA QUE YA NI RECUERDO EL NOMBRE…PENSE…. YO ME IDENTIFICO…ME IDENTIFICO CON ESTA NOCHE QUE ACABA DE PASAR……ME GUSTA CUANDO LAS SITUACIONES SURGEN SIN PLANIFICARLAS ..SON MAS GRATIFICANTES
SABEN? YO ME IDENTIFICO CON ESTA CIUDAD …..CUANDO YA ES MEDIANOCHE….CUANDO TODOS DUERMEN…ME REFLEJO COMO EN UN ESPEJO TENDIDO EN EL ASFALTO DE TODAS ESAS OBRAS INCONCLUSAS
ME IDENTIFICO EN EL SILENCIO DE LA NOCHE MONOTONA ….CON EL SILENCIO SEPULCRAL DE QUIENES LA HABITAMOS
ES COMO SI LA CIUDAD ESTE MALDITA Y PLAGADA DE SOLEDADES EN CADA INDIVIDUO.. EN CADA MIRADA... EN CADA MEDIA SONRISA...
PENSAR QUE NO ES UN SUEÑO QUE TODO ESTE DELIRIO SE DESPRENDE UN REALISMO DE UNA EMFERMEDAD CRONICA LLAMADA MALDITO INSOMNIO ..ESTA EMFERMEDAD DE SOLEDAD ENFERMIZA QUE ANIQUILA HASTA LAS POSIBILIDADES
QUE NOS MANTIENE EN AGONIA PERMANENTE Y EN RESIGNACION QUE ASUSTA
EL AULLIDO DE LOS PERROS DE LAS VECINAS ….SU NOCTURNA MARGINACIÓN EN LA DESESPERADA CIUDAD INSOMNE..LUCES ENCENDIDAS EN EL TRÁNSITO…..QUE NADIE CONTROLA EN LAS NOCHES
LA MAS OSCURA DE LAS NOCHES ES POSIBLEMENTE LAS MAS HERMOSA DE TODAS LAS NOCHES
ES QUE SENTARSE EN LAS VEREDAS DE LOS BARRIOS AUSENTES Y MARGINALES SIN TENER MIEDO..NO ES COSA QUE PUEDO HACER TODOS LOS DIAS..DIGO..TODAS LAS NOCHES...MEJOR DICHO TODAS LAS MADRUGADAS....PERDON...ES QUE LA FALTA DE SUEÑO ME TIENE ABSURDA..
PERO DECIA...QUE SENTARSE EN LAS VEREDAS DE LOS BARRIOS CON AMIGOS DE CORAZONES QUE AUN SUEÑAN… AUNQUE LA POLIQUETERIA ESCUPA LOS SUEÑOS NUESTROS..NO IMPORTA…NOSOTROS SEGUIREMOS SOÑANDO…
.
CIUDAD DESPRECIATIVA PARA ALGUNOS QUE SI..PUEDEN DORMIR TRANQUILOS…Y YO..Y YO …DAMA DE LA NOCHE QUE NO TERMINA NUNCA.
QUE NO PUEDE DORMIR POR QUE VIVE DE MENTIRAS TRAS UNA UNICA VERDAD…
LA VERDAD DE QUE SOMOS HOJARASCA QUE NI DA NI RECIBE… SOLAMENTE SE CONDENA ENTRE MEZQUINA SOMBRA PLAGADA DE EGOÍSMO Y VANIDAD CERTERA REPLETA DE INHUMANIDAD…
QUE NO TERMINE LA NOCHE…QUE NO SE ROMPA LA NOCHE…COMO CANTABA UN CANTOR…QUE AUN INSOMNE ME EMBRIAGARE DE CAFÉ CON AROMA DE ANHELO….
miércoles, 24 de agosto de 2011
MUJER CEIBA
MUJER CEIBA UN RECLAMO A LA NATURALEZA
"La Mujer Ceiba", obra inaugurada en 1998 siendo gobernador, Roberto Madrazo Pintado.
En el relato del mismo autor en el libro titulado de la misma forma "Mujer Ceiba" señala que esta obra maestra nació sin duda como parte de un reclamo ecológico, es por eso que esta obra ha sido seguramente la más controvertida en la historia de Tabasco.
Tiene una altura de 8 metros - relata el autor- "Como tabasqueño, nací y me crié rodeado de ríos y ceibas, mi padre fue como un gran árbol de Ceiba que me enseñó a trabajar, y a no darme nunca por vencido, mi madre me enseñó a amar al Creador, a mis semejantes y a la naturaleza, la luz y el color en los días de sol y a disfrutar los de lluvia. Una mañana a orillas del camino vi tres gigantescas ceibas y limitando el paisaje muchos árboles de macuilís a punto de florear. Poco después regresé al lugar pero, los árboles sagrados de los mayas: ¡NO ESTABAN...! LOS HABÍAN CORTADO PARA HACER RELLENO DE TRIPLAY EN LA FÁBRICA DE PALENQUE".
Prosigue "Las flores de los macuilises que los rodeaban, por primera vez me parecieron tristes. Fue tanto mi enojo, mi indignación y mi tristeza ante esta agresión a la ecología, que en el momento me propuse mostrar un reclamo ecológico. Mientras pensaba cómo hacerlo, tomé fotos de las raíces que aún derramaban su sangre hecha savia, imaginé su inexistente tronco transformado en un bello y frondoso cuerpo de mujer girando con ansias de crecer hasta llegar a acariciar las nubes y su sufrimiento y el mío (que debería ser el de todos) lo simbolicé presentándola decapitada y sin brazos, por eso en la placa sólo se lee: MUJER CEIBA UN RECLAMO ECOLÓGICO EL ÁRBOL SAGRADO DE LOS MAYAS TRANSFORMADO EN UNA BELLA MUJER QUE LA TALA INMODERADA DECAPITA Y MUTILA".
Fue así como nació esta obra que embellece sin duda alguna la Laguna de las Ilusiones, con su majestuosa pose y sobre todo viendo esa simbiosis entre árbol y mujer que bien plasmó el artista tabasqueño con sus manos.
Al hablar un poco sobre el escultor tabasqueño da a conocer en su libro que nació en un espacio rodeado de agua y ceibas. Pinta desde niño. Se graduó de arquitecto en la U.N.A.M., años después realizando fotografía artística profesional logra primeros lugares en concursos nacionales y méritos a nivel internacional, ha realizado más de 100 exposiciones individuales en los más prestigiados museos nacionales y dos en el extranjero.
Con fuerza y armonía en las formas, el artista ha esculpido temas muy tabasqueños, como "Usumacinta", "Carlos Pellicer Cámara", "Grijalva" y "Mujer Ceiba", esta última es un grito, un reclamo ecológico. El artista nos dice: "las raíces heridas aún chorreando su sangre hecha savia, y posteriormente con ellas formé escultóricamente una sola raíz; el tronco inexistente lo transformé en un bello y frondoso cuerpo de mujer, girando con ansias de crecer hasta llegar a acariciar las nubes, y su sufrimiento, y el mío.
EL UNICO SI..FUE EL ULTIMO
RAUL ZAVALA
Al igual que todas mañanas, llegué hasta su casa y esta vez no encontré el aroma a café.
El silencio inundaba aquella estancia decorada con esmero y de pulcritud inapelable, aun así entré sin usar la alfombra. Dije su nombre en voz alta… una y otra vez mientras avanzaba por la sala. Nada, ninguna respuesta.
La sala, el comedor, la cocina, el baño, el patio y en ningún lugar estaba. En los cinco años que la conozco nunca salía de casa sin dejar un nota y el café preparado. Esta vez ninguno de los dos.
Un solo sitio faltaba revisar, al lugar de la casa al que nunca había sido invitado: su dormitorio.

Subí las escaleras y vi la única puerta, entreabierta, ausencia total de ruidos; la empujé y se abrió así mismo en silencio. Allí está ella, acostada sobre el piso, nada a su alrededor, con los brazos cruzados sobre el pecho. Tenía la pose que muestra las fotografías de las momias de Egipto.
Lo ojos cerrados y no se sentía su respiración.
– ¿Estás bien? Pregunté
No!! Me respondió casi sin mover los labios y sin abrir los ojos.– ¿Físico o
emocional? Dije casi al instante
El silencio volvió a reinar y supe quedarme callado para analizar esa respuesta. Respiré con fuerza e hice la siguiente pregunta:

¿Quieres tomar café?
– ¡No! Fue la respuesta
Casi de inmediato intervine.– Bien, si es que no te molesta, voy a preparar café. Ya sabes que es una costumbre que no la puedo dejar de un día para el otro. Nuevamente sus labios se movieron. Dijo: – “¡No!”Di media vuelta y bajé a la cocina. Busque el ánfora de porcelana decorada, de la que la vi sacar siempre el café molido. A mis espaldas estaba la cafetera eléctrica con la jarra de cristal transparente… limpia. Cumplí los procedimientos de estos casos y mientras filtraba el café decidí fumar un cigarrillo.
Me arrimé sobre un anaquel, saqué la cajetilla y la fosforera del bolsillo de mi camisa, tomé uno de los cigarrillos y lo lleve hasta mis labios, lo prendí y tome la primera bocana de humo como si no lo hubiese hecho en años…solté el humo con fuerza, que coincidió con los primeros aromas a café provenientes de aquella cafetera.
Los olores se mezclaron. Ahora debía decidir qué hacer con ella. Terminé mi cigarrillo y ya estaba listo el café para beberlo.
Tomé un pequeño cenicero y lo guardé en el bolsillo trasero de mi pantalón. Por el asa de un jarro pasé mis dedos y con apoyo de mis manos levanté la cafetera y la lleve conmigo. Subí las escaleras y nuevamente llegué frente a ella.
Me incliné y deposité el jarro en el piso, dejé la cafetera junto a una pared con un enchufe cercano, la conecté.
Busqué en la cama la almohada y la puse en el piso casi cercana a ella. Aun lado estaban el cenicero, la cafetera, mis cigarrillos… faltaba algo. Bajé nuevamente a la cocina por el azúcar y una cuchara. Regrese al cuarto, me senté sobre la almohada.
Ya con todo lo necesario a mi alrededor empecé el ritual: me serví un jarro de café, el puse una cucharada pequeña de azúcar y lo mezclé casi sin hacer sonar… lo probé; satisfacción. Prendí otro cigarrillo y la miré de pies a cabeza. Bebí un trago y fumé. Las energías que necesitaba para empezar.
– Ya que estoy aquí y tú estás así, es un buen momento para saber sobre esta actitud tuya. Esta vez me debes una conversación por las tantas horas que siempre te presté oídos. No te pido que justifiques ánimo.
Abrió los ojos pero no me miró. Acerqué mi cigarrillo a sus labios y le dio una pitada, tragó el humo y lo soltó lentamente.
Sin decir nada de nada. Yo seguí tomando mi café.Casi como un susurro empezó a balbucear sonidos inentendibles. Volví a fumar y dejé que siguiera en ese arrebato. Había dado un buen paso. Cuando calló nuevamente puse el cigarrillo en sus labios.
– Por favor, podrías hablar con claridad. Creo que al menos eso me merezco.
Empezó a explicarme la situación, con tono mesurado y arrítmico, sin emociones, pero sin cambiar de posición del cuerpo. Sus palabras eran las justas. En cada silencio yo simplemente hacía alguna pregunta para darle pauta para que siga contando su historia.Pasaron como 18 cigarrillos y bastantes tragos de café. Ella solo consentía que ponga un cigarrillo encendido en sus labios.
– ¿Hay algo más? Pregunté al sentir que su último silencio se prolongó– ¡No! Me levanté para estirar las piernas. Fui hacía la única ventana desde la que podía mirar la pared despintada de una vieja casa, de la que colgaban unos maceteros en los que apenas había tierra seca y unas matas entre marchitas y verdes. Al otro lado estaba la ciudad, con grades edificios que a la distancia parecían vacíos y en algunos grandes publicidades con rostros sonrientes. Trate de encontrar detalles sin importancia, como una manera de permitir que de mi mente se escaparan las confesiones escuchadas.
No sé si minutos o segundos, pero regresé junto a ella. Nuevamente la miré: seguía acostada e inmóvil. Mis ojos la recorrieron como para entender si todo lo comentado era una realidad, no había razones para no creer en sus palabras. Cinco años de largas conversaciones al son de café eran suficientes para saber que estaba en un gran problema y que la solución no era fácil.
Me volví a acomodar en la almohada, más cerca de ella y de adrede, mi rodilla se posó en su muslo.– ¿Tienes un plan B?
– ¡No! – Creo que hay un solo camino que se podría seguir en este caso ¿Podrás hacerlo tú misma?– ¡No! – ¿Tienes alguien más en quien confiar para que te ayude?– ¡No! – ¿Quieres que yo lo haga?– ¡Sí! Por favor. Eres el único que puede hacerlo con las mejores intenciones. Ya tengo todo listo para este momento. Prendí el penúltimo cigarrillo de mi cajetilla. Estaba llena cuando llegué. Ya no había café. Y estaba frente a la más compleja decisión de mi vida en que de por medio estaban los cinco años de nuestra gran y única amistad, y al otro extremo un futuro predecible. Me levanté y la dejé allí, acostada en el piso, con los brazos cruzados sobre su pecho y a su lado el jarro de café, la almohada, el cenicero con las colillas apagadas, la ventana abierta… salí de la casa y fui hasta mi auto. Del asiento derecho tomé una cajetilla de cigarrillos que la tenía de reserva y que nunca pensé que me serviría para este momento. Regresé a la habitación y todo seguí igual. Me senté junto a ella y volví a colocar mi rodilla en su muslo. En el trayecto tomé la decisión. No le fallaría a su único sí. Pase lo que pase y sabría afrontar las consecuencias.
Le saqué el cigarrillo de la boca. Y el mío lo tome entre mis dedos. Estiré mi pierna y levanté la basta de mi pantalón hasta mostrar la caña de mis botas de modelo español, del interior extraje una de los artículos que siempre me acompañaron y la razón de usar esas botas.
Al sacarla de su funda que estaba pegada a la caña de mi bota, pude verla y de seguro esta sería la última vez; de modelo florentino, de hoja recta, muy estrecha y brillante, de sección poligonal; sus defensas cortas y cruciformes. Al tomarla en mi mano sentí los grabados del mango.
Cerré mis ojos y calculé el espacio entre la cuarta y quinta costilla, entre la costillas y el corazón, datos necesarios acordes con la contextura de ella y considerando la posición de sus brazos. Ella no se movería para darme facilidades.
Abrí mis ojos y volví a poner el cigarrillo en sus labios. Y yo fumé del mío.
Mientras mi rodilla aprisionaba su muslo, prendí dos cigarrillos, puse uno en los labios de ella y el otro en los míos. – Está decidido, lo haré yo pase lo que pase. Es lo único que puedo hacer en nombre de nuestras largas conversaciones, de nuestra amistad y de nuestras vidas. Luego veré como me las arreglo.
Nuevamente la contemplé al detalle y esta vez me detuve en su pecho. La casi trasparente camiseta blanca permitía identificar el tipo de brasier que usaba, por tanto debía ser preciso para lograr mi objetivo. Ya lo había hecho por otras razones pero nunca como un pedido expreso.
Quiero que te prepares. Estoy listo y lo haré de una sola vez, de un único golpe. Sentirás el dolor pero no durará mucho. Tendrás unos segundos más y luego ya nada.
Vi como chupaba el cigarrillo, pero sin moverse, lo retiré de sus labios y no vi que soltará el humo; lo deje en el cenicero casi a punto de acabarse y yo apague el mío. Pero volví a prender otro y lo dejé en el cenicero, luego lo necesitaría.
Ella suspiro y soltó el humo del cigarrillo que lo tenía entre sus pulmones, yo esperaba que mi acción haya sido efectiva y eficiente.
Vi como chupaba el cigarrillo, pero sin moverse, lo retiré de sus labios y no vi que soltará el humo; lo deje en el cenicero casi a punto de acabarse y yo apague el mío. Pero volví a prender otro y lo dejé en el cenicero, luego lo necesitaría.
Mi mano derecha aprisionó con fuerza el mango de la daga y un destello me llegó a los ojos, al reflejarse en su hoja la luz solar; para mí fue una señal y de un solo movimiento, fuerte y sistemático, sin violencia pero bien calculado, la sepulté hasta que sentí que las defensas toparon su piel; hice un leve movimiento giratorio y la dejé allí, entre sus carnes mientras un leve hilo de sangre marcaba la camiseta blanca.
Ella suspiro y soltó el humo del cigarrillo que lo tenía entre sus pulmones, yo esperaba que mi acción haya sido efectiva y eficiente.
De sus ojos cerrados apenas rodó una lágrima y en seguida los abrió. Me miró y la vi sonreír por unos instantes. Su boca se entreabrió.
– ¡¡Gracias!! Fue lo último que dijo y su cuello cedió, su cabeza cayo hacia un lado, y fue cuando supe que había hecho bien mis cálculos. A pesar de todo, la experiencia en estos casos también servía. Tomé el cigarrillo y lo fumé, me levanté y fui hasta la ventana, la mirada se me perdió a la distancia hasta que se acabó el cigarrillo. Lo arrojé con fuerza hacia el infinito
Regresé y la volví a mirar. Al jarro, al cenicero y a la almohada junto a ella, ahora le acompañaba un pequeño charco de sangre. Tomé la cafetera y la bajé hasta la cocina, preparé nuevo café y prendí un nuevo cigarrillo. El aroma volvió a inundar la cocina, me acerqué al teléfono he hice un par de llamadas.
En otro jarro preparé el último trago de café antes de la llegada o de la mbulancia o de la policía o de mi amiga abogada.Solo era cuestión de hacer tiempo. Esperé con café y cigarrillo en mis manos.
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