domingo, 6 de enero de 2013

Amo a los hombres y les canto...

Amo a los hombres y les canto...GIOCONDABELLI

Amo a los hombres
y les canto.

Amo a los jóvenes
desafiantes jinetes del aire,
pobladores de pasillos en las Universidades,
rebeldes, inconformes, planeadores de mundos diferentes.
Amo a los obreros,
esos sudorosos gigantes morenos
que salen de madrugada a construir ciudades.
Amo a los carpinteros
que reconocen a la madera como a su mujer
y saben hacerla a su modo.
Amo a los campesinos
que no tienen más tractor que su brazo
que rompen el vientre de la tierra y la poseen.
Amo, compasiva y tristemente, a los complicados
                                                         hombres de negocios
que han convertido su hombría en una sanguinaria
                                                                        máquina de sumar
y han dejado los pensamientos más profundos, los
                                                             sentimientos más nobles
por cálculos y métodos de explotación.

Amo a los poetas -bellos ángeles lanzallamas-
que inventan nuevos mundos desde la palabra
y que dan a la risa y al vino su justa y proverbial importancia.
que conocen la trascendencia de una conversación
tranquila bajo los árboles,
a esos poetas vitales que sufren las lágrimas y van
y dejan todo y mueren
para que nazcan hombres con la frente alta.
Amo a los pintores -hombres colores-
que guardan su hermosura para nuestros ojos
y a los que pintan el horror y el hambre
para que no se nos olvide.
Amo a los solitarios pensadores
los que existen más allá del amor y de la comprensión sencilla
los que se hunden en titánicas averiguaciones
y se atormentan día y noche ante lo absurdo de las respuestas.

A todos amo con un amor de mujer, de madre, de hermana,
con un amor que es más grande que yo toda,
que me supera y me envuelve como un océano
donde todo el misterio se resuelve en espuma...

Amo a las mujeres desde su piel que es la mía.
A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,
a la que se levanta de noche a ver a su hijo que llora,
a la que llora por un niño que se ha dormido para siempre,
a la que lucha enardecida en las montañas,
a la que trabaja -mal pagada- en la ciudad,
a la que gorda y contenta canta cuando echa tortillas
en la pancita caliente del comal,
a la que camina con el peso de un ser en su vientre
enorme y fecundo.
A todas las amo y me felicito por ser de su especie.
Me felicito por estar con hombres y mujeres
aquí bajo este cielo, sobre esta tierra tropical y fértil,
ondulante y cubierta de hierba.
Me felicito por ser y por haber nacido,
por mis pulmones que me llevan y me traen el aire,
porque cuando respiro siento que el mundo todo entra en mí
y sale con algo mío,
por estos poemas que escribo y lanzo al viento
para alegría de los pájaros,
por todo lo que soy y rompe el aire a mi paso,
por las flores que se mecen en los caminos
y los pensamientos que, desenfrenados, alborotan en las cabezas,
por los llantos y las rebeliones.
Me felicito porque soy parte de una nueva época
porque he comprendido la importancia que tiene mi existencia,
la importancia que tiene tu existencia, la de todos,
la vitalidad de mi mano unida a otras manos,
de mi canto unido a otros cantos.
Porque he comprendido mi misión de ser creador,
de alfarera de mi tiempo que es el tiempo nuestro,
quiero irme a la calle y a los campos,
a las mansiones y a las chozas
a sacudir a los tibios y haraganes,
a los que reniegan de la vida y de los malos negocios,
a los que dejan de ver el sol para cuadrar balances,
a los incrédulos, a los desamparados, a los que han
                                                                     perdido la esperanza,
a los que ríen y cantan y hablan con optimismo;
quiero traerlos a todos hacia la madrugada,
traerlos a ver la vida que pasa
con una hermosura dolorosa y desafiante,
la vida que nos espera detrás de cada atardecer
-último testimonio de un día que se va para siempre,
que sale del tiempo y que nunca volverá a repetirse-.
Quiero atraer a todos hacia el abrazo de una alegría que comienza,
de un Universo que espera que rompamos sus puertas
con la energía de nuestra marcha incontenible.
Quiero llevaros a recorrer los caminos
por donde avanza -inexorable- la Historia.
Porque los amo quiero llevarlos de frente a la nueva  mañana,
mañana lavada de pesar que habremos construido  todos.

Vámonos y que nadie se quede a la zaga,
que nadie perezoso, amedrentado, tibio, habite la faz  de la tierra
para que este amor tenga la fuerza de los terremotos,
de los maremotos,
de los ciclones, de los huracanes
y todo lo que nos aprisione vuele convertido en desecho
mientras hombres y mujeres nuevos
van naciendo erguidos
luminosos
como volcanes...

Vámonos
Vámonos
Vámonoooos!!!

jueves, 3 de enero de 2013




No solo juego con las palabras escribiendo, para que lean mis locuras
tambien juego con travesuras de niño, como descorchar una botella sin tener copas
como en esta ocasiòn
necesito copas....ya las encontraré
mientras tanto
Brindemos pues es tu día y eso es lo mejor.

HASTA EL 2000 NO SE CUANTO



AUN ESTOY COMO LOS POEMAS DE NERUDA..EBRIA DE TREMENTINA Y LARGOS BESOS..CON UNA BORRACHERA DE TENTACIONES DULCES QUE NO QUIERO QUE POR NADA DEL MUNDO SE ME PASE JAJAA..QUIERO VIVIR ESTE CHUCHAQUI ETERNO ..QUE DURE HASTA EL 2000 NO SE CUANTO JAJAJA

AMANDOTE


TE  AME MAS DE UNA VEZ SIN QUE TE DIERAS CUENTA
TE HICE EL AMOR Y TE SENTI SIN TOCARTE
TE DE MILES DE BESOS Y ABRAZOS IMAGINARIOS
ME HICISTES EL AMOR CON TUS CALIDAS PALABRAS..CON LA TIBIEZA DE TU ALIENTO
CON EL SUAVE ROCE DE TUS PALABRAS DISTANTES
HICIMOS EL AMOR HASTA EL AMANECER  Y MILES DE ORGASMOS  ESTAN NADANDO EN MIS INFINITOS
ANONIMO

domingo, 23 de diciembre de 2012

LA CIUDAD NOS OBSERVA CON OJOS TRANQUILOS


http://bp2.blogger.com/_eYpjsTO_suI/SHpOJ9fjw6I/AAAAAAAAAj8/9Gmo4mG4MdU/s320/ojostranquilos.jpg

La ciudad nos observa con ojos tranquilos
porque tú y yo somos elementos en concordia
y cada paso que damos estaba ya escrito en el
Gran Libro de los Pasos y es gracioso vernos
así, como si siempre hubiésemos sabido dónde
acertar con el pie, dónde poner cada palabra.

Aquí, entre la gente que avanza y corre y empuja,
tú y yo somos dos estatuas de piel tan diminuta,
representando un papel para nosotros mismos.

http://hugoizarra.blogspot.com/2008/07/la-ciudad-nos-observa-con-ojos.html