lunes, 9 de febrero de 2015

Reflexiones de amor




"Me doy cuenta que he repartido mi vida entre amores ligeros, amores baratos, amores vacíos, amores llenos de soledad. Me doy cuenta de que mi tiempo ha sido mal invertido, en amores de un atardecer, amores de una noche, amores de pocos besos. Me doy cuenta que necesito un amor del bueno, un amor que dure, un amor eterno, un amor de libros, un amor de cuentos."

domingo, 25 de enero de 2015

Amores

Amores




            Ésta soy yo, soy una mujer, tengo un nombre, me llamo Isabel, no me estoy convirtiendo en humo, no he desapa­recido. Me observo en el espejo de plata de mi abuela: esta persona de ojos desolados soy yo, he vivido casi me­dio siglo, mi hija [Paula] se está muriendo [en el hospital, en 1992], y sin embargo [con 50 años] todavía quiero hacer el amor. Pienso en la sólida presencia de Willie*, siento que se me eriza la piel y no puedo menos que sonreír ante el abismal poder del deseo, que me estre­mece a pesar de la tristeza, y es capaz de hacer retroceder a la muerte. Cierro por un instante los ojos y recuerdo con nitidez la primera vez que dormimos juntos, el pri­mer beso, el primer abrazo, el descubrimiento asombroso de un amor surgido cuando menos lo buscábamos, de la ternura que nos tomó por asalto cuando nos creíamos a salvo en una aventura de una sola noche, de la profunda intimidad creada desde el comienzo, como si durante to­das nuestras vidas nos hubiéramos preparado para ese en­cuentro, de la facilidad, la calma y la confianza con que nos amamos, como las de una vieja pareja que ha com­partido mil y una noches. Y cada vez después de la pa­sión satisfecha y del amor renovado nos dormimos muy juntos sin importarnos dónde empieza uno ni termina el otro, ni de quién son estas manos o estos pies, en tan per­fecta complicidad que nos encontramos en los sueños y al otro día no sabemos quién soñó a quién, y cuando uno se mueve entre las sábanas el otro se acomoda en los ángu­los y curvas, y cuando uno suspira el otro suspira y cuan­do uno despierta el otro despierta también. Ven, me llama Willie, y me acerco a ese hombre que me espera en la cama, y tiritando por el frío del hospital y de la calle y de los sollozos contenidos, que se convierten en escarcha en las venas, me quito la camisa y me arropo contra su cuer­po grande, envuelta por su abrazo hasta que entro en ca­lor. Poco a poco los dos tomamos conciencia de la respi­ración jadeante del otro y las caricias se hacen cada vez más intensas y lentas a medida que nos rendimos al pla­cer. Me besa y vuelve a sorprenderme, como cada vez en estos cuatro años, la suavidad y la frescura de su boca; me aferró a sus hombros y su cuello firmes, acaricio su espalda, beso la cavidad de sus orejas, la horrible calavera ta­tuada en su brazo derecho, la línea de vellos de su vientre, y aspiro su olor sano, ese olor que siempre me excita, en­tregada al amor y agradecida, mientras por las mejillas me corre un río de lágrimas inevitables, que cae sobre su pe­cho. Lloro de lástima por ti, hija, pero supongo que tam­bién lloro de felicidad por este amor tardío que ha venido a cambiarme la vida.    

*Willie Gordon, segundo esposo de Isabel Allende (1988).   

jueves, 22 de enero de 2015

ME GUSTAS TOTAL, ENTERA Y TODA



E GUSTAS TOTAL, ENTERA Y TODA

Tú me gustas total, entera y toda,
no por el fuego de tu pelo húmedo, 
ni por tus senos de canela tibia,
ni el pecado del ritmo de tu cadera.
Tú me gustas total, entera y toda,
no por tu boca tan intacta al beso,
ni por las llamaradas de tu carne
que se te está calcinando entre las venas.
Tú me gustas total, entera y toda,
no porque eres mía y no me perteneces,
ni porque la envidia de los demás la siento
como si se tratase de propia envidia.
Tú me gustas total, entera y toda,
no porque me la pase junto a ti
bebiéndome tu aliento, ni rumiando
los pedazos de amor que tú me tiras.
Tú me gustas total, entera y toda,
por ese olor a carne que tú tienes;
olor de carne de mujer que es tuyo,
porque nadie más huele así en la tierra.
Tú me gustas total entera y toda,
porque ese olor es tuyo y lo encontré para mí.
Autor del poema: César Díaz Martínez...

miércoles, 21 de enero de 2015

Obsesión

                                                                                                                                                                                 
    "La llaman obsesión, con O mayúscula, con o minúscula, a veces la nombran, otras la susurran y hay quienes ni siquiera se atreven a decirla.
Ella no la esconde… está amalgamada a sus instintos, crece junto a la imaginación, dramática, se revela hasta el final.
Es su demonio agazapado, demonio de placeres insatisfechos y perversos. Nunca la nombra, solo la bautiza según lo que su cuerpo le exige. A veces desesperadas inocencias entre goces vulgares de groseros apetitos, o lujurias abnegadas escapando a borbotones sin control.
Está encadenada a su necesidad primaria, a sus ojeras derrumbadas de deseos, sumergida en tentaciones que se embellecen en el contraste con la sublevación de su alma."

Se identifica ud con esta mujer de amores a la antigua?

Se identifica ud con esta mujer de amores a la antigua?

 "Ella era esa mujer de amores a la antigua, amores gozados desde la pertenencia forjada a través de los detalles plenos. Aún podía sentirlo aunque no estuviera, y hasta cuando inventaba palabras para poder definirlo, entonces, se sosegaba y dejaba que él golpeara de nuevo en su memoria.
Desde la miraba maliciosa, su piel se regocijaba conjugando placeres anticipados, impúdicos en la humedad que lamía los cuerpos en los matices que lo empañaban. Sábanas robando los contornos, mentes sin pudores, libres hacia la caída de su desnudez, el orgasmo paladeando el ser profundo de aquella insaciéz.
Se quedaba en la oscuridad, permitiendo que sus manos la encontraran, gimiendo y aunando la ternura que le daba en la muerte renacida.
Intuía que en su libertad, se convertía en caminos buscando sus espacios, ella solo se acompasaba a sus andares lejanos, mansa brisa en la caricia...
A ese hombre solitario en disimuladas fortalezas...ella lo adivinaba en su escondido miedo, en su dolor... solo ella...
Buscaba su hombría, provocando la agonía irreverente en la erupción de su ser animal...
Cuando las márgenes de sus cuerpos se alineaban, era su alma profunda desde el amor acallando la premura.
La magnificencia llegaba sin que nada turbara ese sosiego, solo un sutil regodeo en el movimiento de sus piernas provocaba el resurgir del olor emanado de su sexo, olor inexpresado, elevándose sinuoso recreando abastecidas ansias.
Ella era éxtasis y desmesura de mujer poseída... Él saciedad de hombre agasajado.. .Susana....

sábado, 17 de enero de 2015

El Cigala - Te extraño



COMENTARIOS

Poema que muchas quisieramos vivir

Puedes entrar. He dejado la puerta
abierta, la luz, la calefacción
encendidas. Hay un poco de vino
en la alacena, el café está reciente
por si me demoro y te vence el sueño.
Acaso estés aquí cuando regrese,
arropada en el sofá con mi manta
de viaje, reconfortada, quizá
complacida del mundo en su belleza,
sabiendo que hay una técnica pura
en esta maravilla de estar vivo.
Y si no estás, bendito sea el tiempo
en que estuviste. Sólo he de abrir
los postigos para que fluya el agua
llovida en la memoria. La luz, pronto,
dejará en las paredes una sombra
que llamará en sus labios con tu nombre,
contenta de estar en casa de nuevo.

Palabras de un desconocido....




Un mensaje leído a destiempo. que me gusta volver a leer cuando estoy triste...me recuerda a alguien. Pero no sé ..a quien.... y si.....una lectura a destiempo .como las cosas que suceden en mi vida....me escribió para darme su apreciación  sobre la manera como interiorizaba y luego expresaba el amor y el desamor... la pasión y el aturdimiento... la alegría y el hastío......no sé quién es. Posiblemente nunca lo sabré...pero siempre me inquietan  las palabras de quienes pueden entender todo este torbellino de emociones que me alimentan y me aniquilan. Que me dan tristezas y dichas plenas

No imagine nunca que del otro lado alguien  entendiera y disfrutara de mis delirios ..Dice el .."Los delirios que canto.".....no sé si fue un simple comentario o una poesía hecha canción....se me quedaron grabadas varias líneas  de ese escrito  ...frases que  por un instante me hicieron  soñar.... ". Son como un licor que se bebe con ansia en el invierno, a solas, pero con  la perenne nostalgia de sentirnos amados aun cuando no pueda ser..."

Le pido perdón si me lee alguna vez ...por ser infidente  a sus palabras... pero necesitaba hacerlo..decirlo..cantarlo..gritarlo...cosas que pasan sin entender...

Me conmovió tanto el saber que  el caminaba las mismas sendas en breves lapsos de melancolía y también el saber que había logrado enternecerlo con mis misterios de amor ..acá en esta orilla. Desde esta orilla llena de sombras distantes ..también quiero imaginar  el suave aroma de la vegetación  de  sus bosques.....total no cuesta nada soñar...continuara....Anónimo 

lunes, 5 de enero de 2015

Joaquin Sabina - Y sin embargo

Joaquin Sabina - Y sin embargo
intro Olga Román... y la bella poesía de Joaquin
00:07:49
Agregado el 12/05/2008
1.462.314 vistas



marta: 

Me lo dijeron mil veces, 
mas yo nunca quise poner atención, 
cuando vinieron los llantos, 
ya estabas muy dentro de mi corazón. 
te esperaba hasta muy tarde 
ningún reproche te hacía 
lo más que te preguntaba 
era que si me querías?. 

y bajo tus besos en la madrugada 
sin que tu notaras 
la cruz de mi angustia 
solía cantar... 

te quiero más que a mis ojos 
te quiero más que ami vida 
más que al aire que respiro 
mas que a la madre mía. 
que se me paren los pulsos 
si te dejo de querer 
que las campanas me doblen 
si te falto alguna vez. 

eres mi vida y mi muerte 
te lo juro compañero, 
no debía de quererte, no debía de quererte 
y sin embargo te quiero 

vives con unas y otras 
y na' que se te importa de mi soledad 
sabes que tienes un hijo 
y ni el apellido le vienes a dar 
llorando junto a la cuna 
me dan las claras del día 
miniño no tiene padre 
que pena de suerte mía. 

y bajo tus besos en la madrugada 
sin que tu notaras 
la cruz de mi angustia 
solía cantar... 

eres mi vida y mi muerte 
te lo juro compañero 
no debía de quererte 
no debía de quererte 
y sin embargo, te quiero... 

sabina: 
de sobra sabes que eres la primera 
que no miento si juro que daría 
por ti la vida entera, 
por ti la vida entera. 
y, sin embargo, un rato cada dia 
ya ves, te engañaría con cualquiera 
te cambiaría por cualquiera 

ni tan arrepentido ni encantado 
de haberte conocido, lo confieso 
tu que tanto has besado, 
tu que me has enseñado 
sabes mejor que yo que hasta los huesos 
solo calan los besos que no has dado 
los labios del pecado 

porque una casa sin ti es una emboscada 
el pasillo de un tren de madrugada 
un laberinto sin luz ni vino tinto 
un velo de alquitrán en la mirada... 

y me envenenan 
los besos que voy dando 
y sin embargo 
cuando duermo sin ti, 
contigo sueño 
y con todas si duermes a mi lado 
y si te vas 
me voy por los tejados 
como un gato sin dueño 
perdido en el pañuelo 
de amargura 
que empaña sin mancharla tu hermosura... 

no deberia de contarlo 
y sin embargo 
cuando pido la llave en un hotel 
y a media noche encargo 
un buen champagne frances... 
y cena con velitas para dos, 
siempre es con otra, amor, nunca contigo 
bien sabes lo que digo. 

porque una casa sin ti es una oficina 
un teléfono ardiendo en la cabina 
una palmera en el museo de cera 
un exodo de oscuras golondrinas 

y me envenenan 
los besos que voy dando 
y sin embargo 
cuando duermo sin ti contigo sueño 
y con todas si duermes a mi lado 
y si te vas 
me voy por los tejados 
como un gato sin dueño 
perdido en el pañuelo de amargura 
que empaña sin mancharla tu hermosura...