miércoles, 23 de febrero de 2011

APRENDIENDO


Estoy aprendiendo... Estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aun cuando ellas me decepcionan, cuando huyen del ideal que tengo para ellas, cuando me hieren con palabras ásperas o acciones impensadas. Es difícil aceptar las personas como ellas son, si ...n que sean como deseamos que ellas sean. Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo. Estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a escuchar. Escuchar con los ojos y oídos. A escuchar con el alma y con todos los sentidos. Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas. Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras vanas, superficiales. Descubrir la angustia disfrazada, La inseguridad mascarada, la soledad encubierta. Penetrar la sonrisa fingida, la alegría simulada, la vanagloria exagerada. Descubrir el dolor de cada corazón. Poco a poco, estoy aprendiendo a amar. Estoy aprendiendo a perdonar. Pues el amor perdona, quita los rencores, y cura las heridas que la incomprensión e insensibilidad lo lastimaron. El amor no alimenta resentimientos con pensamientos dolorosos. No cultiva ofensas con lástimas y auto conmiseración. El amor perdona, olvida, extingue todos los esquicios de dolor en el corazón. Poco a poco... Estoy aprendiendo a perdonar. Estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas. Valor soterrado por el rechazo, por la falta de comprensión. Cariño y aceptación, por las experiencias desagradables vividas a lo largo de los años.

MARINA

38



  FEBRERO 15 2011

Ah hoy cumplo 38..y lo unico que quiero hacer es empezar una larga caminata por una playa hemosa..hasta que  llegue la  noche y mojarme mis pies descalzos  hasta que el frio me haga huir del lugar..tomarme una taza de cafe caliente ..
Disfrutar del  olor de la hierba mojada... de los  acordes cadenciosos la melodía de aquella cancion que me trae recuerdos
Recordar a todos mis viejos amores...
Hacer el amor, CON AMOR ...
Bañarme baho la lluvia..
Que me susurren al oído... los grillos en las madrugadas ...
Escuchar en silencio .. la nada ..
Caminar descalza entre los árboles… luego de la lluvia

Pensar... y fantasear.
Bañarme en el mar desnuda..
Conocer nuevos lugares... pero volver a los míos...
Reírme de mí misma y de los problemas...
Hablar conmigo misma...
SER YO
HACER COSAS SIMPLES Y COMPLEJAS
VIVIR



 

MANUAL DEL BUEN AMANTE

DE CARLOS PREAT........


Quiero esta noche enseñarte algo que la experiencia me ha regalado, que ha permitido que llegue hasta mí, tal vez sin merecerlo o tal vez porque supo que yo sí la escucharía. Esta noche te voy a enseñar a ser buen amante, pero no amante de sábanas, camas, sudores y suspiros, eso se adquiere sólo con un poco de buena observación y hasta escuchando un poco de salsa romántica – como se le dice en este lado del mundo a la música de Eddie Santiago, Víctor Manuelle y otros más – , te voy enseñar a ser amante, amante de amador, de poseedor; de cómo marcarlas con tu ser, de como hacerte dueño del corazón de una mujer, de la que elijas que sea tu mujer por un tiempo, o hasta dos tiempos, si la vida así te lo permite y si tu lo permites, por supuesto.

Si alguna vez, el destino te regala la ventura de llegar al corazón de una mujer, obvio luego de sortear los obstáculos que ella ha dispuesto, o como sucede algunas veces sin sortear ninguno pues ella te eligió a ti antes de que tu lo hicieras con ella, recuerda que su piel es continuación del miocardio, que cuando la toques cada poro te recordará y sabrá con qué intención lo hiciste; ella sabrá cuando estás agitado, apasionado o destruido, muy pocas veces yerra, pues ella, esa mujer al solo contacto contigo y al mirar tus ojos rápidamente leerá tu intención, tu mente y tu corazón. De vez en cuando te recomiendo te acerques a sus oídos y le susurres, dile cosas que tenga que adivinar, suponer y completar, háblale despacio y pasito, de manera que cuando no entienda, su imaginación vuele y complete con palabras que no has dicho, las palabras que ella supuso escuchar, las palabras que ellas quería oír; luego de eso si quieres, con tu lengua un poco humedecida comienza a recorrer su oreja, memoriza sus rincones y protuberancias; allí en la oreja, encontrarás uno de los conectores principales con su sexo (más adelante te diré donde esta el otro), y lo que le hagas a la oreja lo sentirá por triplicado, en función de lo que sienta por ti; es importante detectar cual es la oreja que tiene la mejor conexión, cual despierta su pasión con más fuerza, cual es la que con los movimientos adecuados, más un beso, más unas pocas caricias, permitirán que esa noche navegues desde las superficies de su piel a lo más profundo de su ser.

Cuando la beses, bebas de sus labios y con tu lengua busques la de ella, empieza despacio, muy despacio, (en estos cuentos del amor y la seducción la velocidad tiene mucha importancia y ellas lo saben, luego te diré más cosas de la velocidad pero si lo olvido no la pierdas de vista; por ahora te adelanto que por lo general siempre es despacio, suave y fuerte y luego rápido apasionado y contundente, pero sigamos…) muerde sus labios poco a poco, saborea la saliva que te regala como preludio de lo que vas a beber de su ser, bésala, siente su respiración y no resistas mucho, abrázala, toma su cintura, permite que sus senos sepan que son el contacto con tu pecho, permíteles saber que muchas veces se recostarán en búsqueda de consuelo o pasión. Respecto a esta parte de los besos si te recomiendo algo… es un secreto… no sé si lo descubriste antes… en un día en el que la pasión los desborde hazte el difícil no cedas rápido a tus instintos (recuerda la premisa de la velocidad) ese día dile que sus labios son como su sexo, y con la punta de tus dedos recórrelos despacio, (recuerda… despacio… si sigues la premisa de la velocidad, llegarán días en que ella querrá poseerte tan rápido como a ti con ella y te sorprenderá cómo cumple uno a uno tus deseos, valga la redundancia de extrema velocidad); luego recórrelos con la punta de tu lengua y aléjate de vez en cuando – te recomiendo que ella esté acostada – y sus labios perseguirán a los tuyos, hazlo, y de nuevo con el borde de tu lengua recorre sus labios y ella concluirá que su lengua es como su clítoris (no se lo tendrás que decir), y empieza el mismo juego con su lengua: acercarse y alejarse…¿Recuerdas que te dije que había otro lugar que era análogo a su sexo? Creo que ya concluiste que era su boca; prontamente estará vibrando de deseo y su sexo estará húmedo, carnoso y suave, dispuesto para que tu lo tomes o bueno, para ser sinceros, para que su sexo envuelva y tome el tuyo.

Te aseguro que los besos son un buen comienzo, y a pesar de que tu intención sea la cama y las sábanas, empieza por ahí, hazte merecedor de cada suspiro de ella, conquístalo, y gánatelo, pero no lo tomes como quien sube a un bus y paga el pasaje, te aseguro que por más que pagues tu pasaje con “te amos” pronto su cuerpo y corazón comprenderán que únicamente tienes intenciones de satisfacerte a ti mismo con el cuerpo de ella y el amor que ella te tenga se irá y los abandonará para siempre.

También aprovecho para recordarte que el amor es la mejor llave del cuerpo; puedes abrir cuerpos sin esa llave, ambos lo sabemos (hasta todos los hombres lo sabemos y de vez en cuando disfrutamos, de igual forma como lo hacen ellas con nosotros); pero el amor hará que tu papel de amante sea mas lúbrico, que la piel esté más dispuesta, que los besos sean más apasionados, que las palabras susurradas y dichas te lleguen al corazón, que en el momento en que tu cuerpo sienta que debe dejar la semilla en lo profundo su ser, la primera palabra que sientas que debes decir sea “te amo”, esto hará que cualquier orgasmo adquirido en una noche de conquistas, de tragos o hasta de dinero, quede valiendo lo mismo o menos que una tarde en la que decidiste autocomplacerte.


Si ya haz cumplido todos los requisitos, besaste sus labios, susurraste, mordiste su cuello, apretaste su cintura, le dijiste con todo tu ser que la amabas y ella también te confirmó ese sentimiento desde su corazón, haz quitado poco a poco la ropa que impone barreras entre tu cuerpo y el de ella, ella quitó la tuya como quien busca un tesoro y sabe dónde se encuentra, oliste el perfume que se echó para ti, y presentiste el olor de su sexo en su cuello un poco más abajo de su oreja derecha (o izquierda según el caso), has jugado a las caricias, y has confirmado su sexo, carnoso, húmedo, estrecho y bendecido para ti, como te gusta, como quieres que esté, como también a mí me gusta… te confirmo que has pagado todos los peajes para que ambos se regalen lo mejor de su ser. Recuerda varias cosas: la ternura; la velocidad, lento y fuerte y luego apasionado y contundente; la dulzura, no olvides repasar cada centímetro de su piel y si bebes del sabor del sexo de ella… memoriza cada rincón, cada labio, cada carnosidad y protuberancia, y bueno el resto del trabajo, te lo dejo a ti, ella te dará señales de su complacencia o de su incomodidad, aprende a leerlas, es la clave para que te sigan regalando noches de amor y pasión.

Toma esto como una pequeña guía o como un desahogo a tanta pasión que yo siento al tocarla, al sentirla mía, y yo sentirme de ella; te dejo pues buen amigo y éxitos con la mujer que amas.

http://jorgeabad.blogspot.com/2005/02/manual-del-buen-amante.html



OLVIDAR

Leemos en el "Martín Fierro", de José Hernández, un clásico de la literatura argentina, que  "saber olvidar también es tener memoria" y surge inevitable la pregunta: ¿No es una contradicción? ¿Será posible saber olvidar mientras se recuerda...? Personalmente, tengo claro que muchas, muchísimas veces, no logro olvidar algunas situaciones aunque me lo proponga.
Sé, porque me lo han dicho terapeutas, médicos, parientes y amigas, que es malo recordar las situaciones incómodas, enojosas o violentas. Sé, porque me lo han repetido, que no sirve rumiar sobre lo sucedido porque las situaciones no se disuelven como el pasto en el estómago de las vacas. Sé también que volver una y otra vez a lo que molesta a la larga hace mal porque el rencor, la rabia, el resentimiento y el mal humor enferman. Sé todo eso, y más, pero igual no logro borrar algunas imágenes que parecen estar acechando para hacerse presentes cuando menos las espero.
Observo a mis amigas y veo lo siguiente: una de ellas no logra dejar de hablar de su ex marido de quien se divorció hace... catorce años. Puedes estar hablando de comida, de ropa o de la última película, no importa, ella siempre va a lograr hablar del ex, enojada y resentida. Hice una prueba una vez: le pedí que por el resto de la noche no habláramos más de él. Volví minutos después de la cocina con unos refrescos y ya estaba de nuevo ella repitiendo su cantinela.
Otra, que no suele ser nada conflictiva, ya se ha peleado con dos amigas porque no puede olvidar dos comentarios fuera de lugar que le hicieron; nada grave, ni la ofendieron ni la insultaron. Pero ella tiene una actitud como de reina, de "a mí no me van a hablar así" y ya lleva perdidas dos amigas. ¿Cómo se hace entonces?
Dar vuelta la página
Decía Cicerón: "Olvidar no puedo lo que quiero". Sin embargo, así como aprendimos a recordar de memoria algunas poesías o las tablas de multiplicar en la escuela, hay que practicar para olvidar lo que nos hace daño. Es decir que, así como se aprende a escribir, se debe aprender a borrar. Por supuesto, esto es mucho más difícil ante una situación muy dolorosa. Nadie puede borrar una pérdida terrible, la rotura de un amor importante, un recuerdo muy traumático. Pero sí se puede educar la memoria para recordar los aspectos buenos que existieron y pensar "qué suerte tuve al tener una pareja maravillosa" en vez de quedar pegado al dolor de la pérdida. La estrategia no es dejar de recordar sino recordar de otro modo. Dar vuelta la página sabiendo que ese dolor o esa pérdida están allí pero sin dejar que nos invadan.
Evitar el resentimiento
El resentimiento nos impide madurar, avanzar y disfrutar de todo lo nuevo que aparece en nuestras vidas. Nos deja pegados a algo que ya fue y que no va a volver. Las palabras "nunca podré olvidar lo que sucedió" son la antesala del rencor y el rencor nos lleva a sentirnos víctimas, una de las peores situaciones en las que podemos estar si intentamos ser felices.
Algunas técnicas
Si bien la memoria usa un mecanismo saludable por el cual suele fijar los buenos momentos para quedarse con ellos más que con los malos, hay maneras de mejorar esta capacidad natural. Una forma es entrenarse para centrar la atención en otros objetos. Desde un libro a un trabajo, un entretenimiento o un deporte, todo sirve para distraer la mente ante el ataque de un recuerdo no deseado.
Perdonar es la mejor manera de olvidar o, mejor aún, hay que olvidar para perdonar. Lo importante es cerrar las cuentas. ¿Alguien te lastimo mucho? Perdónalo y olvídalo. Quítalo de tu vida sin sentirte culpable por eso. La capacidad de olvidar es un rasgo positivo de las personas felices y vivir "hacia adelante" es otra forma de olvidar de manera positiva. Lo de ayer ya pasó.
Según un artículo aparecido en la revista "Science" el cerebro tiene una zona que sirve para borrar los malos recuerdos y existen técnicas que pueden aplicarse guiados por profesionales. Como no recuerdo que en la escuela nos enseñaran a olvidar, una buena propuesta sería crear un curso acelerado de "Cómo dejar de rumiar y resentirse" en cuatro clases. Es una excelente idea y creo que nos inscribiríamos muchas personas que nos damos cuenta de que para ser felices es necesario algún tipo de entrenamiento específico.
¿Te cuesta olvidar las situaciones negativas?

sábado, 5 de febrero de 2011

EL CUERPO ESTORBA

El cuerpo estorba, pues nos impide ver el espíritu escondido en él.
- El cuerpo estorba porque solo tiene cinco precarias ventanitas (vista, oído, tacto gusto y olfato) por las que podemos asomarnos al mundo para percibir no almas, no la verdad, sino - solamente - cosas materiales, engañosas.
- El cuerpo estorba porque, al no tener otros escapes, los cinco sentidos le producen placeres que pueden convertirse en vicios (sexo, gula, droga, alcohol, etc.) y esclavizar más al ser espiritual encerrado en él.
- El cuerpo estorba porque cuando se descompone causa dolores, molestias y se convierte en un terrible pesar.
- El cuerpo nos lleva a ser muy receptivos a las habladurías. Queremos saber que dicen y que hacen los demás a nuestras espaldas para conocer el alma que no podemos ver con los ojos de la cara.
- El cuerpo estorba porque, al estar limitado a lo físico, nos hace admirar cosas que no son ciertas. En la adolescencia todos creemos estar enamorados, pero son espejismos. El verdadero amor se da con el conocimiento profundo no únicamente del físico, sino del espíritu humano que sólo es posible ver con los ojos del corazón."
A.L

SEÑOR AMANTE

MI ABUE QUERIDA..

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                                                ME HACES TANTA FALTA VIEJITA LINDA

RESPIRO

MI ETERNO AMOR SECRETO

TU ME HAS HECHO SENTIR